domingo, 17 de enero de 2010

Eso que aguanto


Me muere el mar de las mansedumbres, y cuando estoy despierta bailo parada en el techo. Pero sólo si me da un vuelco la vida es que termino resolviendo la confinación de mis dudas con un cambio urgente del color que tuvo el cutis hasta allí.
Me viven las palabras de amor escuchadas como a un eco que inmediatamente se vuelve lejano, y esas otras, tan pocas veces salvadas entre la seda y los parques, mientras los perros pasean la sombra, con frío, rezongando a la luna, transformándose en lobos o buscando un amo para tirarse a su costado. Pero
unicamente es fuera de mí que nace y muere, al cabo y por fin, el yerro de la palabra enjaulada que comprende esa complicada cuestión del elegir, y busca y busca y sigue buscando el oído donde le sea cálido adormecerse. Así, trazo una constante fortaleza de infinitos sin lugares fijos donde el espacio de algo importante que falta es ocupado por todo lo que aguanto, ésto
que aguanto aguantando.

MabelBe
AKASHIA en la sombra de la fresa y lo eterno

2 comentarios:

  1. "Yo tracé una fortaleza de infinitos
    sin lugares fijos
    donde el espacio de algo importante que falta
    está siendo ocupado por todo eso que aguanto."

    Nunca mejor expresado! Saber describir con la palabra escrita es todo un Don. Felicidades, me gusta venir a leer a este espacio.

    ResponderEliminar

Comentarios.

· seguir por mail ·