Sin ganas de tener la piel que algunos dictadores del desgarro de mi alma
quieren que tenga, en una pelea despareja y aburridora con algunas manías y
adicciones, soy empate como resultado insistente.
Pero a veces, vestida de cuestión pasajera, me observo abarcada entre signos elegidos por una memoria pudorosa, especialista en escaparse de esta tendencia alarmante, para obligarme a que observe los cambios en los demás y hacia mí con un poder merlinesco. Es que me siento sola, desde siempre y casi siempre.
Pero a veces, vestida de cuestión pasajera, me observo abarcada entre signos elegidos por una memoria pudorosa, especialista en escaparse de esta tendencia alarmante, para obligarme a que observe los cambios en los demás y hacia mí con un poder merlinesco. Es que me siento sola, desde siempre y casi siempre.
Soy pleonasmos, cuando busco averiguar qué porción de mi coraje habrá oficiado de dardo tranquilizador a lo ajeno.
Si soy indefensa o inofensiva es consulta de un pasado cuyo vertiginoso olvido decreta que pasé a formar parte de todo aquello que no importa por falta de respuestas.
Aunque mucho lo deseo, no estoy de paso. Y a la vez, vestida de sostén inexistente, corro a participar de un instante suspendido que vive sugiriendo que al ser liberado me liberará. Sin ganas.
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MabelBe










4 Comentario s:
Tres mujeres
qué imponentes
Las ventanas tapiadas son espejos que nos vuelven los ojos a las ruinas. Pero mira que interno bocadillo expulsa el ojo; qué viñeta, entre la herrumbre y el ácido perfume de esa hoja.
Gracias Mabel
¿por qué usas diferentes tipos de letras y distintos colores?
por el peso [o valor] que tiene la palabra en el con/texto
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