Así voy dibujando y desdibujando, cuidando que no se note lo desdibujado. Envuelta en una secuencia de insumos espirituosos que me capta las emociones y las vuelve desconocidas.
Poca fortaleza queda después una inanición extrema.
Con engaños que duran poco, creía andar buscando una casa junto al río y una planta para descansar a la sombra de la contemplación. Es el primer indicio de florecimiento y de decadencia, lo conozco bien: una realidad adentro de un sitio mío que no es cuerpo ni psiquis, ambiente de juego que me desarrolla y me diagnostica y me asume, un enternecedor vacío de lo que es tan inexistente como definitivo. Busco huir. A llorar antes.
Temo que el dibujo cobre vida y también temo a lo que aparezca después.
Porque nunca termina ahí. Alegremente, sólo es otra cosa, siempre.
Poca fortaleza queda después una inanición extrema.
Con engaños que duran poco, creía andar buscando una casa junto al río y una planta para descansar a la sombra de la contemplación. Es el primer indicio de florecimiento y de decadencia, lo conozco bien: una realidad adentro de un sitio mío que no es cuerpo ni psiquis, ambiente de juego que me desarrolla y me diagnostica y me asume, un enternecedor vacío de lo que es tan inexistente como definitivo. Busco huir. A llorar antes.
Temo que el dibujo cobre vida y también temo a lo que aparezca después.
Porque nunca termina ahí. Alegremente, sólo es otra cosa, siempre.
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MabelBe
·indiferente cambio de paradigmas / desde lo ajeno ·
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