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Poder volver
Ebelina 89
de un final sin dueños.
-Cuidado cuando lloras, Funda. Son
tres los árboles caídos
de cinco. Y si continuas con
el balanceo
de esa tristeza
harás caer a los dos que están en pie
a tu costado atrás
tan cerca de tu cuerpo que parecen escondidos. Mejor ir de copas
y ponerse a esperar, sugiere Ebelina, sucediendo
con el metabolismo cambiado
a partir de improvisadas curas para la emoción.
Todo es absolutamente bello, casi casi maravilloso, porque la lluvia serena los acontecimientos por encima de la tierra y siembra verdad.
® Mabel Bellante, 1995
Entre el sopor y lo demás

Odio el alegato. Aún espero que el ritmo de una estrella me acompase el alma, y a la vez me miro detenida, fijo testigo de mí misma.
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MabelBe
espera / mira y no perdona / trepa, vive, se
.
No hay respiración
Ahora vas a volverme a hacer reproches, por que he hecho lo que he hecho y todo eso. Eres de tu época, Jack, demasiado de tu época, y eso es lo peor que puede ser uno, porque se pasa mal si uno sufre por lo que sufren todos, no hay resquicio cuando todo el mundo está de acuerdo y ve lo mismo, y da importancia a las mismas cosas, y las mismas le parecen graves y las mismas insignificantes. En la unanimidad no hay claridad ni hay respiro, no hay ventilación en un lugar común tan compartido. Uno tiene que salirse de eso para vivir mejor, más cómodo. También más de verdad, sin la adherencia del tiempo en el que se ha nacido y en el que se va a morir. Nada oprime tanto, nada nubla como ese sello. / Javier Marías. Tu rostro mañana: 3 Veneno, sombra y adiós.









