.

LA EXHIBICIÓN NO SUPONE NINGÚN ARROJO, LA TRANSPARENCIA SÍ.

jueves, 30 de mayo de 2013

La reina de los bichos bolita

"...y así fue cómo la mujer aguantó y aguantó con indiferencia al hombre hasta cuando decía sus verdades hirientes con una apatía poco común... hasta que él se quedó con ella!" Riiing. 
Uno de los alumnos pregunta si termina así o es una joda. Lili se va a la sala de maestros a prepararse un café sin contestar, mientras otra alumna, casi pícara, le grita: ¡No aparece la parte de "fueron felices y comieron perdices", viste seño!. Después seguimos, contesta. En el aula dos o tres especulan acerca de los personajes de la historia, que él es un flor de hijo de puta, o un flor de pobre tipo, que la mina es una idiota total. El resto está hablando de pilchas o del finde, o yendo a comprar algo a cooperadora.
En la sala de maestros, la de tareas pasivas, sentada con una curvatura considerable que la hace asemejar a un bicho bolita, compenetrada en una de esas páginas de búsqueda de parejas, anota datos en una libretita a medida que pasan las fotos de los candidatos, sin inmutarse por presencia alguna a su alrededor. Lili entra, no saluda, piensa que la de  pasivas vive en el mundo del fracaso, pero no tiene ganas de razonar soledades ni finales de cuentos que nunca sintió ni entendió. Ella, que ha sido una niña voluntariosa, una joven trabajadora, y hoy en día es una mujer voluntariosa y trabajadora aunque bastante cansada, sabe que en el trabajo no hace falta la interacción... es mas, que ni en el amor hace falta la interacción, que hoy día está tan  contaminado como el aire y el agua.
Hace tiempo adaptó su ego a las cuestiones sentimentales, aprendió a verlo como labor: te acostumbrás a estar alerta, un esfuerzo mas o menos constante, lográs una mínima seguridad, y a otra cosa. 
Al final, la de tareas pasivas tiene una nube que le cubre la salita del alma, piensa Lili con el vocabulario de los cuentos de hadas. Al final todo es una mierda. No voy a permitir que estos pibes traigan para leer lo que se les ocurra, están en cualquiera. Encima irónicos... Por suerte mañana cobramos y por suerte tengo otra hora libre. Relajo y me voy al patio. 
Da la vuelta y, obediente a sus pensamientos, se dirige al patio. Su espalda parece encorvarse demasiado rápido. Un poco más lejos, y sería fácil confundirla con un bicho bolita recién nacido y blanco que lleva una taza de café humeante en la mano.

MabelBE

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

· seguir por mail ·