
Aquel mediodía descendió la emoción de una estrella extraviada hace años.
Dos almas sorprendidas proyectaron la iluminación recibida hacia una escalera que nadie antes había visto y se dispusieron a reflexionar sobre el amor.
No existieron metáforas (ni improvisaciones ni excesos ni símbolos ni reproches ni otros seres) en el brillo de las miradas encontradas. Fue fugaz.
MBellante
mabelbe ¡qué bonito!... y no sabes cómo me ha removido.
ResponderBorrarSorprendidas en el re-encuentro después de haberse reconocido....Cierto, los reproches no pudieron nacer si el amor iluminó sus miradas.
ResponderBorrarVolvieron también las sensaciones.... precioso tu sentir...
Un saludo .
Lo efímero cobra su suerte en monedad de tiempo. Lo efímero cubre su suerte con monedas del tiempo.
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