.


sábado, 8 de octubre de 2022

No nos perdimos de nada


Por más que parezca cualquier otra cosa, sólo estoy midiendo el alcance de mis propios límites, la forma del poder, esa capacidad de regeneración y de acción sobre la que tanto había escuchado, y comparo. Y cuando digo "venganza", no hablo de un estilo para herir, sino que busco resarcir de tantos ahogos vaciados a mi alma asustada por los hechos, con el círculo refrescante, campana de un olvido a todo. El hombre de la mañana me deja hacer y espera.
Y es este mismo círculo el que me permite sopesar alcances, miserias, reconstrucciones y fortalezas, disminuidos niveles de autoestima, agujeros defensivos de mis partes tristes a la deriva, el maldito inconocimiento. 
A la vez, me regala un rato donde la situación se me antoja, y también camina en mis caprichos, el hombre.
Se me multiplican los sentidos. Las piezas vuelven a ocupar los espacios que corresponden a los ojos que miran con una misma forma de mirada. Todo extraño por nuevo, y por momentos no lo puedo creer. Más extraño cuando la fuerza de la suavidad borra esa dureza que durante años venía cargando el aire.
-No nos perdimos de nada, Mabel, ni siquiera de los límites, ni siquiera de la venganza, me sonríe el hombre que transporta la mañana, con un ramo de flores coloridas en la mano.


MabelBe

5 comentarios:

  1. hay que creer

    hay que multiplicar sentidos

    es auspicioso

    también es amor

    :)

    ResponderBorrar
  2. un placer pasear por este espacio y no caerse, si no quedarse prendado de él.

    Un abrazo,
    Migdalia

    ResponderBorrar
  3. Es verdad, no nos perdimos de nada, porque lo mejor, quizás, alla que caminar hacia dentro, no te parece ?
    Ese camino me ha llevado a vos, existe forma de ubicarla?
    Gracias;

    ResponderBorrar
  4. no nos perdimos de nadaaaa
    jaja
    gracias!

    ResponderBorrar