-besos nuevos? soles? mariposas con paraguas?
Como un instante de voz de las flores a la madrugada, me gesticula desde lejos que soy su temor, no alcanzo a entender si dice desaparecido o desapercibido, que soy su relato.
Su voz, que puede representar lo inexistente para mí, me regala licencias. Entonces le contesto cosas como: sí, hoy he observado a una decena de aleteos viejos, suavemente pigmentados, revoloteando tan a su modo el aljibe de mis brazos y la apariencia de mi espalda. O: claro, amo tus arranques en forma de signo de admiración, pero no cuando esconden interrogantes opacos. A veces, que no: no soy yo, es el agua, le digo.
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