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LA EXHIBICIÓN NO SUPONE NINGÚN ARROJO, LA TRANSPARENCIA SÍ.

jueves, 25 de abril de 2013

Ebelina 74


Abeja y miel pernoctan en cada gentileza de Esiquio.
Su suavidad es exacta, se refleja en un mar de primavera.
Vuelo de sesos, la mañana. Acabose obligado. Duelo animal.
-Y esa costumbre de sitiar por dentro el rincón
del trébol en el living de mi casa!, estallo
aunque sé que no tengo de qué quejarme.
Por un agujero se escurre la luz, se rehace y transmuta
cuando se le antoja
en lluvia de manzanilla, en rasguido o gorjeo,
en hondura de un viento leve, olas / en una locomotora / en
una rosa recibida / en el príncipe que la mira amoroso / en
humildad / en cuarenta y dos ángeles y medio, mas o menos.
Con sus cartas, Ebelina puede armarme un castillo
en el punto más alto. Y hasta con un cartel que diga “no
soplar”.
No tengo de qué quejarme, pero
cuando vuelvo a mirar el pico de la montaña
(allí arriba, tan alto)
pregunto cómo se hace para pedir amor.
El Linyera me contesta que su basenji se llama Amor y que el
cisne-ciruja es uno de sus hijos.


-Entre los destellos de esa exactitud verás bailar un vals como si fuera en el fondo del agua, será consecuente, hasta que los silencios cedan, hasta que las palabras alcen y vistan, hasta que ya no taches. A pesar de cualquier marcha atrás que se le ocurra a la vida, la danza sobre los ciclos no dormidos será plena, un shock, y -por fin- como la miel, reviviente, tranquiliza Ebelina.



® Mabel Bellante, 1995

miércoles, 24 de abril de 2013

52. Alas adecuadas


Hoy me levanto intuyendo lo que sucede. Mis sueños. Abro los ojos y, como frecuentemente ocurre en la serendipia de esos momentos, aparecen las margaritas frescas, de pétalos enteros, que suelen tintinearme revelaciones.
Abro los ojos pero esta vez inmediatamente lloro a un nuevo desconsuelo sin poder hacer otra cosa. Recuerdo la primera campanada: parada en un sitio muy alto, al lado de un árbol y de alguien con jean, mochila, y su modo acompañado por la brisa. Abajo, el barranco con paisaje natural e impresionante. Él relata en forma suave intimidades de la vista y me incluye en la mirada.
La segunda materializa una escena donde me deslizo por una ruta familiar. En los costados y a lo lejos, los árboles y etcéteras del horizonte asumen siluetas y colores entre estructuras mágicas que cautivan y perduran. Hay sangre en el interior de cada entidad, y cada sustancia posee el mismo color de la bondad humana.
Así voy aconteciendo situaciones, implacables estilos que portan nosequés. Aromas que empujan violentamente las persianas para entrar en mi casa y abrazarme la espalda, lápices escribiendo en los límites del alma que me muestran hacia donde ir, brazos de aire sujetando balcones a punto de estrellarse en este cerebro de vereda abandonada. Miradas. Elecciones. Señales esparcidas entre la madrugada y la mañana. Alas que se mueven de diferentes maneras, alas adecuadas a los tiempos. Es una costumbre que tiene mi espíritu, yo pienso que es su forma de jugar.
Hoy las margaritas acercan conciencias abismalmente añoradas. Inalcanzado, inalcanzable, su encanto es diferente esta vez, raspa el corazón. Como si buscara un tesoro desperdigado por cualquier parte de este todo ilimitado. El universo es lo más grande que se conoce por aquí, y yo me siento un cachorro al que obligan a vivir en un mundo de perversiones propias de aristócratas huecos de espíritu que defienden su ambición, o semibestias. Rodeada de semejantes malditos sin sexto sentido, miro cómo se desvincula el amor.
Otra vez me pregunto cuándo el ahí se ha vuelto por aquí.
Me levanto y quedo stand by entre la intuición y mi pequeñez mientras las campanadas son cada vez más duras y las margaritas tan frescas como siempre. Y el tiempo avanza, y su propia actividad simbólica...
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MabelBe / Campanadas

Te dibujo la voz

Si me supongo predestinada a nunca llegar a ser, es porque tu voz es presente supremo adentro de una mirada que destina para mi cuerpo lo turbio de la afonía. Tu voz se alza a través del vapor que nos envuelve y se pasea por las resignaciones y por los suburbios de tantas respuestas con un "no se". 
Mi mente nublada, rebelde, busca tu voz, hasta cuando se niega a contarme de tus conductas sustitutivas, hasta cuando no me permite divagar sobre lo superficial recién aprendido como si fuera mi propia carne de años, hasta cuando se vuelve silencio que enjuicia mis olvidos reiterados del significado de, por ejemplo, prolegómenos o nihilismo. 
Y cómo me gusta que te importe un carajo si la energía sigue al pensamiento dentro de un yo ilusorio. Cómo me gusta dejar pasar este descalabro, mirarlo vagar fluyendo hasta que desaparece, olvidarme de él, y ya que estamos también de vos. Pero el eco de tu voz le dice a mi recuerdo que hice brote en una mente cuyo principio es la dulzura en cerrazón e incertidumbre, vamos, qué pasa conmigo que no puedo dejar de ver belleza a fuerza de moral y ética, en desayunos inexistentes y en tu gesto, que ya no es tu voz ni tu silencio, sino una mañana recién amanecida y cursilerías por el estilo. Entonces, sos, y con la misma fuerza te negás a ayudarme para que deje de imaginarme cosas, como otro cáncer, a mis hijas en manos de la báthory, que me expongan al monstruo de los mil ojos, mi pecho partido en dos. 
Entonces, que otra cosa queda más que cerrar la boca ante tal colmo de agio, no mirar a los costados y soñar que estoy en el mar un rato?. 
Al mar a hacer qué?, gritás con los ojos fijos en el periódico entre el mismo vapor que, como vos, parece fijado al aire. A dibujar, por supuesto. No, el mar es un refugio, la hoja en blanco soy yo. Vos, el lápiz de punta gastada, y a la vez una distorsión de la indiferencia. No lo sé. Yo dibujo, busco eliminar la palabra nunca y lo supremo, y el pedestal donde te subí con mi fantasía desgastada, busco eliminar una ilusión donde te subí a pura nada, a pura negación, a pura contra, que se falseó enseguida.

lunes, 1 de abril de 2013

Desarmarse


Juego 05

¿Qué elemento
de cual historia
ha quedado sobreviviendo?
¿En qué eslabón está colgado lo irretornable?
Jugar a todo o nada
entre la fidelidad al misterio y una motivación final
no tiene premio consuelo.
 

Juegos / MabelBE 

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