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LA EXHIBICIÓN NO SUPONE ARROJO PROFUNDO, LA TRANSPARENCIA SÍ.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Sobre la descripción

La Antigüedad agregó, muy pronto, a los dos géneros expresamente funcionales del discurso: el judicial y el político, un tercer género, el epidíctico, discurso de aparato, destinado a la admiración del auditorio (y ya no a su persuasión). Así, la cultura occidental asignó a la descripción la finalidad de lo "bello", y durante mucho tiempo tuvo esta función estética. En la neorretórica alejandrina se dio un fanatismo por la ekphrasis, fragmento brillante, desgajable, con un fin en sí mismo, independiente de toda función de conjunto, cuyo objeto era describir lugares, tiempos, personas u obras de arte. / El efecto de realidad. Roland Barthes.

sábado, 29 de agosto de 2020

Mis manos en canasta

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Se vuelve la tarde un borroso
lenguaje de trapo y de ceniza,
su alta jerarquía da a la brisa
una reverencia de ablación,
infinitos escaños para el tedio,
y la canción de la tarde de los muertos
que hoy están todos contentos
 suturando bajo el desconcierto
de este primer cielo casi abierto.
Una película rápida me conjuga
y me veo adelante, entre la ruta
entrando, la casa, el patio, la tortuga
que ya está en mis manos en canasta.
Ahí vamos, en la última energía 
recobrada, ponemos unas flores, 
arreglamos, limpiamos, nos volvemos,
cada cosa y su lugar de desenlace
son de silencio, de sombra que se deshace.

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MabelBE
Mas o menos igual
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jueves, 20 de agosto de 2020

Infancia

Para sus nueve años le regalaron un montón de libros de cuentos y de poesías. Enseguida descubrió que podía leer en voz alta algunos párrafos y versos frente al espejo viejo de la piecita del fondo. Su juego preferido era ir ahí después de almorzar. Apoyaba los lápices, papeles, libros, en la mesa de planchar mientras el sol dibujaba flashes en la pared. Cuando era la hora de la merienda, las sombras le dejaban media cara oscura. Significaba el fin de la siesta, lo siguiente era el grito de la madre llamándola. Los días de lluvia eran diferentes, el olor a tierra mojada la hacía sentar en la silla azul plegable y sentirse triste pensando en nada, sin imaginación ni ansias. En una de esas siestas fue que se le ocurrió que era la poesía esa entidad que la acompañaba, la que la hacía lagrimear. Así que pensó que podría dibujarla, y esto sería en los días nublados, sin el sol en la cara haciéndole fruncir los ojos. Su primera poesía fue a los diez años, la teatralizó en una especie de ceremonia para el Tony y el Chiche, que siempre la acompañaban -como un mágico ejemplo de la influencia de los elementos estables- moviendo la cola, alertas para empezar a jugar.

MabelBE
.LaTipa.

martes, 11 de agosto de 2020

Estado actual

Me faltan recursos. Hay indecisión en mi escritura, interferencias que no logro ubicar exactamente. Tengo cinco libretas llenas de trozos de poemas, fragmentos y frases. Para escribir, elijo una de las libretas con los ojos cerrados, la abro al azar, y así elijo el lugar donde escribir. Elijo al azar el color de la lapicera. Así, una frase de noviembre de 2001 en azul está a continuación de un fragmento de 2014 en naranja, por ejemplo. La libreta más antigua es de 1994, más o menos por ahí. Un rompecabezas gradual, general, se podría pensar como incoherente. Pero a mí me gusta jugar a este juego. Mi idea final es hacer una novela que incluya estos fragmentos cortados. Estoy buscando la columna vertebral, y sus uniones. Mientras tanto escribo poemas. Así y todo estoy esperanzada. Tuve una etapa, que fue desde los 23 años hasta los 30 más o menos, en la que ganaba premios y eso daba cierta ilusión. Luego vino una aridez muy fastidiosa. ¿Se me pasó el tren? Sí pero no. Las etapas han pasado entre el sustento aturdido, pero siempre hay una nueva adelante. Espero el día en el que pueda volver a sorprenderme, me pregunto cómo será el texto de lo encontrado. / MabelBE.

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