.

LA EXHIBICIÓN NO SUPONE NINGÚN ARROJO, LA TRANSPARENCIA SÍ.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Primavera

Luego de haber cortado todos los brazos que se tendían hacia mí; luego de haber tapiado todas las ventanas y puertas; luego de haber inundado con agua envenenada los fosos; luego de haber edificado mi casa en la roca de un No inaccesible a los halagos y al miedo; luego de haberme cortado la lengua y luego de haberla devorado; luego de haber arrojado puñados de silencio y monosílabos de desprecio a mis amores; luego de haber olvidado mi nombre y el nombre de mi lugar natal y el nombre de mi estirpe; luego de haberme juzgado y haberme sentenciado a perpetua espera y a soledad perpetua, oí contra las piedras de mi calabozo de silogismos la embestida húmeda, tierna, insistente, de la primavera. / Trabajos Forzados. XII. Octavio Paz, 1949.

Sombra de noche bajo el paraíso


Un hombre llega cuando se está terminando de completar la penumbra primaveral que se percibe en el aire. El aroma de las flores del paraíso puede casi tocarse, su peso rodea el cuerpo de esa mujer, inclinado como acompañando la caída de cada cabello roto. Antes de mezclarse y desvanecerse entre los naranjas y lilas, el azul ausente de los pétalos en el piso emula a una mirada de hace mucho tiempo.
Obligado por la brisa a punto de descomponerse en el atardecer, se sienta para mirarle los gestos mecánicos que organizan el vuelo de dientes negros. El peine aparece y desaparece entre los enredos de su alma, y ella, sentada, con esa postura ida tan suya, recorta sombras sobre el vestido generando violetas que se pierden. Él, intimidado, la siente como un mundo adonde nunca podrá ingresar, se le hace más fuerte adentro. No sabe cuándo comenzó la noche. Los chasquidos retumban en el cielo y en el pecho, sin diferencia alguna.

MabelBE

Afecto primaveral/animal

Otra vez la primavera, pero cambiada, se la ve como a una nueva estación que borra tiempos tenues. Primavera sin descanso. Afecto fuerte. Los animales lo saben porque no usan los tenues. Muchos humanos no lo saben. 
Lo tenue les es tan necesario, que puede llegar a emocionarlos, aunque a veces acompañe a las mentiras. Lo sé por experiencia. Muchas estaciones emocionan, pero ninguna tanto como la primavera.
Muchas mentiras emocionan. Y son mentiras. Aprendizaje de septiembre, cuando me vi más tenue de lo que suponía en un país gris de abandono.
Los animales no van hacia la gente que necesita afecto, a lo casi apagado. Van hacia la gente que sabe lo que es el afecto, lo que no es tenue.
La mentira es una especie de descanso mal entendido en el espacio de los animales. Por eso busco alejarme de lo tenue, me devolvieron esta primavera y entendí que el tiempo y las estaciones tampoco son importantes. Por eso admiro a los animales.


MabelBE
[podrán cortar mil flores...]

Salpicar

Agua en tus mejillas, agua que salpica en mi pelo y que no me detiene. Contemplo maravillada cómo hay que hacer para ser la eterna primavera del jardín, el Nunc Instant de la voz de las flores, que a la madrugada sólo murmuran rocío.
Soy agua de niebla que gotea en el alma, otra consistencia. Añicos de un temor ejecutado, vos sos relato base adentro de tu voz enredada, porque te gustan mis arranques en forma de signos de admiración. Y no hay otra cosa.
Parece que el bien siempre triunfa en la próxima vida, así que para qué usar macetas de papel o agua en polvo. Sos mi temor desaparecido, me decís. No soy yo, es el agua, te contesto pensando que no entendés nada, y si quiero digo que suelo ver mariposas viejas, casi coloridas, aleteando en el pantano de mis manos, hartas de que la crueldad pase desapercibida.
Mejor reciclemos las visiones, sumemos datos positivos y concretos, abramos la puerta a una nueva geometría, insistís. No quiero reírme fuerte, se me desabrocha la blusa, el agua no tiene esquinas, en los pétalos no hay esquinas.
Basta de almas atormentadas por aquí. Soy agua en tu oído y me gustaría ser el mito de una entidad, pero vos sos un cadaver con el corazón renaciendo bajo la lluvia. Ni el temporal te detiene, ni la escarcha te detiene, pero la primavera es siempre más fuerte.
.
.
MabelBE
para sobrevivir, planificar la esperanza / riviera

El aire puro es celeste

Acostumbraba a nombrar para protegerme de lo nombrado, como si la boca fuera una amenaza siempre a punto caramelo. Temía un contagio en masa de mis órganos. Los imaginaba violeta de tan oscuros, pecho, sexo, corazón, hígado, cerebro, ojos, pulmones, piernas. Y el aire de afuera era para mí de un azul subyugante, pero sin transparencia, lo imaginaba celeste.
Luego pasé a nombrar para apropiarme. Años preparándome en la idea de que los prodigios tenían la frescura de una irreductible lejanía. En este punto estábamos, jodidas mi alma y yo, cuando en una de esas acostumbradas sombras de tarde me enamoré. Por fin.
Los labios no aparecieron. La implosión me dejó ver un lugar adonde iba a parar toda el agua de lluvia de primavera. Fui un aljibe durante mucho tiempo. Hasta la disolución de los deslumbramientos caminé en círculos, recapacité apenas sobre mi voz, su aurora y el cielo, esperé que se evaporara lo necesario para ser feliz. Pero la gran masa de nombres se mantuvo, maldita, torrencial y ardiéndome, percibí el cadáver olvidado en la alacena como la parte de mi cuerpo que nunca más estará, pude ver cómo se superponían los distintos aromas de los caminos mientras yo no atinaba a moverme de este cruce en el que todavía estoy parada, porque no puedo dejar de pensar que el aire puro es celeste.
.
MabelBE
Y no nombro al sol.

Un espacio adentro


Recordar aquella vez, cuando el cielo se mezclaba con la luz. Caminar sobre la primavera, sin descubrir el misterio de todo lo que no se ha dicho. No descubrirlo hasta que no se fije la belleza del naranja en la tarde anochecida.

MabelBE

· seguir por mail ·