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LA EXHIBICIÓN NO SUPONE NINGÚN ARROJO, LA TRANSPARENCIA SÍ.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Belleza

Hasta el horizonte que se ve cuando estoy parada en la cima del cerro de los sueños. Bien lejos llega mi amor, pero siempre acompañado por interrupciones fuertes que buscan debilitarlo, con esa perversa combinación de lo práctico con lo armónico que suelo llamar belleza. 


MabelBE

sábado, 24 de noviembre de 2012

A su cauce

Cuando un río se desborda todxs deseamos que decrezca y cese la crecida, que las aguas vuelvan a su cauce, lo mismo ocurre con la insostenibilidad de la situación actual. Decrecer no es, entonces, algo negativo, sino algo necesario. / Serge Latouche.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Juego 19 · Selva fría

Como una hoja húmeda que nunca llega al suelo, la selva fria no puede torcer la potencia del sol naciente. Tengo designios abriendo caminos en mi propio horizonte oscuro, dicen: "vos pasás" y "vos quedás afuera", “acá no entrás” y “acá no entres”.
Como me pasa con los recuerdos, los pocos reflejos que quedan tienen su magia. Hasta en esas instantáneas de momentos al azar donde sobreviven ritos anochecidos, con restas tan incomprensibles que me obligan a cerrar los ojos para soñar paisajes hasta su ida, lo bueno vence. Buscando lo profundo, hasta Ebelina me aleja. Pero vuelvo. Como cada vez que hablo de amor, no me refiero al romanticismo.
Como una hoja húmeda que nunca llega al suelo, la selva fría no puede torcer la potencia del sol naciente que llega después de atardeceres turbios.

Juegos / MabelBE

Un espacio liberado

Observar para liberar palabras y palpar la falta de principio y de fin de la energía, porque todo transforma y nunca es carga el amor.


MabelBE

domingo, 21 de octubre de 2012

Veneno

Se puede decir que entré en la literatura por un ascensor. Me explico: cuando tenía quince, un vecino de mi edificio nos oyó hablar a mis amigos y a mí en un viaje en ascensor, y nos invitó a su departamento en el noveno piso. A partir de ese día empezó a pasarnos libros, recomendarnos películas y ponernos discos, y poco a poco, en aquel living a media luz en plena dictadura, nos hizo entrar a un mundo en el que James Dean le leía a Marilyn el Ulises de Joyce, Dylan Thomas volvía de su última curda al Chelsea Hotel, Coltrane intentaba llegar con su saxo hasta donde Charlie Parker había comenzado su caída libre, Fitzgerald aconsejaba con su último aliento a Faulkner que huyera de Hollywood, Pollock tiraba pintura como napalm en toda tela que le pusieran delante, Sylvia Plath despertaba de su primer electroshock y Burroughs le daba un balazo en la frente a su esposa jugando a Guillermo Tell en una pensión mexicana. Creo que ahí empecé a entender la literatura desde adentro, aunque me di cuenta mucho después. Esa matriz me quedó para toda la vida. He tratado desde entonces de llenarla de otras cosas, de diluirla en mí, mudar de piel, dejarla atrás. Pocas cosas me decepcionan como la literatura y el cine y la música yanqui de Reagan para acá. Pero igual tengo esa matriz en el adn, y me delato cada tanto: la exposición muy temprana al American Way deja una impronta que se les nota para siempre a sus víctimas.

Déjenme ahora ir un poco más atrás en el tiempo. Mi padre acababa de casarse con mi madre, o quizá fue antes. El ya trabajaba como ingeniero en la empresa de caminos de mi abuelo: en realidad había querido ser dibujante, pero su padre lo necesitaba ingeniero como él (mi padre era el primogénito), así que mi padre fue lo que dijo su padre. Viene entonces Walt Disney a la Argentina. Sin decirle nada a nadie, mi padre deja en el hotel donde se aloja la comitiva una carpeta con dibujos suyos: no había un solo diseño propio, eran simplemente acetatos perfectos de las epónimas figuras de Disney. Pero todo en ellas era increíble: el color, el trazo, la continuidad. Y no Made in USA sino Made in casa por él solito, en sus ratos libres. La gente de Disney le ofreció trabajo bien pago en su factoría de Los Angeles. Mi padre lo mencionó en la mesa familiar esa noche. No hizo falta que mi abuelo levantara su voz de trueno contra él. Mi abuela, que no era de interrumpirlo nunca, se le adelantó. Mi abuela había nacido en Inglaterra. Era, y se creía, criolla de pura cepa, no había vuelto a Inglaterra más que unas pocas veces de paseo, pero hasta el día de su muerte conservó su pasaporte inglés, como un secreto certificado de pedigree, como un recuerdo de otra vida.

Mi abuela sabía que mi padre leía la revista Time y fumaba cigarrillos norteamericanos y copiaba los gestos de los galanes de las películas norteamericanas. Mi abuela sabía también que una gran amiga de mi madre, casada con un amigo de mi padre, vivía en Los Angeles, vivía bien en Los Angeles y había recibido en su casa a mi padre y a mi madre durante su luna de miel. Todo eso lo podía aceptar. Pero que un hijo suyo, ese hijo precisamente (mi abuela tenía algo especial con mi padre: ese cariño callado de las madres que ven lo tremendo que es el padre con el primogénito), que ese hijo se le fuera a vivir a California, al epicentro del mal gusto norteamericano, era sencillamente inaceptable para ella. Le dijo con su voz pacífica de siempre: “Ese país no es para vos, hijo”. Mi padre pudo haber tenido la vida de sus sueños trabajando para la Disney, jugando al golf y tomando martinis al atardecer en la costa californiana, y yo me salvé de nacer allá, porque mi abuela le hizo sentir con una sola frase que ésa no era una vida para él. Y nunca más se habló del asunto. Mi padre fue ingeniero el resto de su vida. Nunca más dibujó, que yo sepa. En cambio, ganó plata.

Mientras tanto yo crecí y llegó mi adolescencia, mi rebelión, empecé a practicar todo lo que a mi padre le daba tirria: el desorden de los sentidos, básicamente. Yo escribía poesía, yo odiaba su utopía de pacotilla, eso que Henry Miller llamó la pesadilla de aire acondicionado. Lo asombroso fue que elegí como guía, como padre espiritual en la construcción de mi utopía, a un tipo que me inoculó la versión alternativa del Mito USA: el desorden de los sentidos American Way. En la Argentina de la dictadura, yo quería ser un beatnik. El demonio, como sabemos, tiene muchas caras. Uno vuelve la vista atrás y ve cada encrucijada en que se cruzó con él (Kierkegaard decía que el problema de la vida es que se la vive para adelante pero se la entiende para atrás). El demonio es básicamente un veneno. Para que funcione tiene que haber algo en nosotros que responda a él: el veneno funciona si hace contacto con eso. De manera que reconocemos al demonio cuando ya lo llevamos dentro. Aquel vecino del piso nueve, aquel tipo que nos abría la cabeza a base de libros, discos y películas, tenía una hija. Era viudo y tenía una hija que era bastante menor que nosotros y que, de un día para el otro, dejó de ser la pendeja amarga y anteojuda que se paraba desafiante delante del sofá donde nos desparramábamos para decirnos: “Ustedes no son beatniks”. Volvió de un verano transfigurada en una beldad que te cortaba la respiración. Mentira: no era tan linda, pero a nosotros tres nos cortaba la respiración. Era una morocha argentina. Por ella se pudrió nuestra amistad y por ella nos peleamos con su padre, cuando pescó a uno de nosotros en la cama con su hija y nos echó a patadas a todos de su departamento, y puso a su hija pupila en un colegio en Córdoba, y nosotros terminamos el secundario y rumbeó cada uno para su lado.

Cuando ese tipo ya llevaba tiempo largo bajo tierra, y mis amigos de entonces habían devenido uno financista y el otro estanciero, y llevábamos treinta años sin vernos, yo me reencontré con ella. Nos cruzamos acá en Gesell, ella había venido por unos días. Tiene el pelo gris y la cara hermosamente arrugada y es una especie de pachamama, de monja zen, que habla poco pero te la pone con lo poco que dice. Por ella supe que su padre era de la CIA. Nada especial: un perejil, nomás. Técnicamente hablando pertenecía al UCIS, el departamento de extensión cultural que, en cada embajada americana del mundo, solía ser la tapadera de la CIA. No pudo o no quiso averiguar mucho más, y no le era grato contármelo, pero me lo debía, por amargo que fuese. Con esa misma calma sobrenatural me dijo, un rato después, que sabía por qué yo no había ido a rescatarla de aquel colegio pupilo de Córdoba. Citó textuales unas palabras que su padre repetía siempre, y yo bajé la cabeza y no pude mirarla cuando ella dijo: “En el oficio de escribir se aprende rápido que, más útil que tener una musa, es haberla perdido”. Porque en lo más íntimo sé que empecé a ser eso que se llama escritor en aquel momento exactamente, cuando no la fui a buscar.

Juan Forn

viernes, 19 de octubre de 2012

Juego 16

vayamos a desmembrar los años
viejos, para ver la luz acampanada
del deseo, palpando la enramada
que el tiempo inventó en los peldaños

una escalera es algo que se sube
o algo de que cuidarse en la bajadas,
un asterisco puesto por las hadas
para que todo aquél que intente, dude

también quiero decir sobre ese juego
que acompaña la sangre carmesí
del alma deformada [un maniquí
asoma entre la voz casi no hablada]
cuando se sale a jugar de aburrimiento
y lo que se busca es tan, pero tan fácil
que es hallado así, pronto, enseguida

es cualquiera, un cuerpo, o es la frase
que se espera escuchar... no sé que clase
de caja se abre, pero un sable
que sale de ahí corta ojos descuidados

al no poder pensar muy sabiamente
la declaración "para todos ausente"
marca un enroque, aspirando solo a tablas

irse de aquí, de allá, de todos lados

aunque, a la larga, es trozo de la esencia
que el espejo del destierro mueve
a ser, o perro flaco o galgo
y que todo puede pensarse al revés

terminan siempre igual las noches guarras
de la fe puesta en la idiotez

se resuelve arrojar el maniquí
por los peldaños rotos, la escalera

las barandas ceden como nada

mas, no se limpia la pisada aguada
del sitio donde nadie reconoce
que el ayer es sólo sangre vieja

ser posibilidad de éxito que late
adentro de un espíritu de audacia
y que siga causando mucha gracia
el desmembramiento arcaico y lo fácil

o quiénes, si no, mueven las piezas
en este incontrolable ajedrez?


Juegos / MabelBE 

jueves, 11 de octubre de 2012

Noticioso

Mi abuela era sorda. Tenía de esos audífonos que funcionaban con tres pilas comunes metidas adentro de una cajita enganchada al corpiño. A veces el aparato hacía un ruido agudo, metálico, parecido al de un micrófono cuando se satura. Un cable de color piel unía el tapón que iba adentro del oído y la cajita con las pilas... A la abuela le gustaba comer. La noche antes de morir se preparó papas fritas a caballo. Cuando murió estuvo dos días tirada en el piso. La casa tenía signos de alguien desesperado. De quien quiso aferrarse a los muebles y se cayó. Vivía en una planta baja. Se quejaba de los vecinos que tiraban cosas a su patio... La abuela quería puntualidad. Que la comida no se pasara. A veces yo recién había desayunado. Pero comía igual. La televisión estaba sin volumen y clavada en el noticiero del once. El noticioso, para ella. La abuela leía los labios. Así que para cuando yo llegaba era capaz de comentarme todas las noticias del día. Se inclinaba por las truculentas, los detalles que revolvían el estómago. O te lo dejaban como piedra. Hasta que aparecía Grecia Colmenares y su pelo de photoshop. Mientras comíamos hablaba de papá. Maravillas. De la tía hablaba pestes. En cambio papá hacía todo bien. Como en esa época yo también estaba enamorada de él, las dos contentas. Después preguntaba por la facultad. Por mi novio. Apurate nena que quiero verte casada. Y yo siempre dubitativa, tardé. Y la abuela se lo perdió. Cómo fue que te quedaste sorda le pregunté un día. Lloró y tuvo que sacarse los anteojos y secarlos con la servilleta cuando lo contó. La madre le había pegado tanto esa vez. / fragmento de Noticioso. Laura Galarza. Lamujerdemivida, nro. 63.

lunes, 8 de octubre de 2012

sábado, 29 de septiembre de 2012

Un espacio en calma

Tirar la mochila con el desván que el aire construyó adentro, ir al mar un rato, jugar a tirar una piedra para que algún perro de playa la traiga moviendo la cola, contemplar esa poesía.

MabelB

jueves, 27 de septiembre de 2012

Tu paisaje




La libertad es un látigo que empuja, dentro de la conmoción de tu paisaje. Ennoblecida de monogamia animal, con un ritmo sincopado y de letargo, es también la línea agónica de linajes protegidos, un norte magnético, Miyake en otro lugar, respeto.

MabelBE

martes, 25 de septiembre de 2012

sábado, 22 de septiembre de 2012

martes, 18 de septiembre de 2012

Lugar no visitado

Soy la ausencia que borra el goteo de los duelos
con algunas alas de poesía
dentro de un gigantesco espacio
compartido con desconocidos.
Soy un desorden iluminado con miedo.
No comprendo la historia de la historia.
Maldigo, me agoto y una luz me atrae.
Soy el vértigo de un barco que navega borracheras ajenas
sobre mares sin Fénix. Pero no soy
la dirección copiada en una servilleta apurada
de gente que le hace propaganda
a las heridas de tantas primaveras debilitadas. 
Pero se confunden, me confundo
y soy el hartazgo de todo lo que ya es tarde.
Lo final. Un lugar no visitado.
Otra cosa.
MabelBE

domingo, 19 de agosto de 2012

Juego 12

El cuerpo es idéntico, sólo un poco más tieso y frío. El plástico impide notar los desniveles de la verdad. 
Harta de sospechar que lo que se entiende de la canción poco tiene que ver con su esencia, de ese dejarse llevar por la melodía, de ser vencida por la nostalgia del recuerdo de una melodía. De que lo que se entiende no es lo que se busca. De resignificaciones solapadas desde la resignación. De no encontrar una canción para comprender completamente. 
El cuerpo es idéntico y no hay más. Basta de juegos malos.

Juegos / MabelBE. Akashia

lunes, 30 de julio de 2012

Correctivo


Como la nobleza sádica del siglo diecisiete
se te sale de órbita la inteligencia
y tus ojos no pueden esperar
a sentir otra vez espasmos de crueldad
mirando formas variadas de sufrimiento.
Así vas llegando a donde la fe es fuerte
y entre desubicaciones, impunidades e idioteces
seguís sin enterarte que padeces del síndrome de Hanff-Doel.
Querés resolver la malformación. Desapareces, creés
que ganaste una lucha.
Siempre me pregunto cómo haces con la impotencia.

Lo bueno es que en este punto no hay desrealización.
Sabés que esos viajes al paraíso nunca llegarán
y no te importa. 
Ajeno, perdido, sos un espíritu que anda haciendo de las suyas.
Llegué a esta conclusión
gracias a unos cuantos
gorilas, conejos, viborones, misóginos y misandristas
que, como vos, se acostumbraron a hacérmela difícil.

Cero hermetismo. Combatir
no es la actitud para triunfar en la vida.
Obligada a defenderme, cuando
me usan la dignidad para agredir
enarbolando mi propio lenguaje
como el único enfoque de transmisión, comprendí.
Podés creer mi buena suerte?: nunca
pierdo el norte de la esencia.

Andás haciendo de las tuyas
y no soy la única que conoce
cual es la actitud para pisar el paraíso.
Atenete. Cuidado con lo que me deseas, se cumplirá
en vos.

MabelBE

martes, 24 de julio de 2012

Postraumático

Convaleciente luego del choque de resonancias, se desdibuja el cariño entre un compromiso que prescribió sin que me diera cuenta. Cuánta vida presentificada sin transducción!, un rejunte en la vaguedad de pequeños detalles que serán irremediablemente nada. Los intersticios pendulan entre sobreentendidos y cansancios. La interferencia es mayúscula, cada batalla declarada me vuelve más susceptible. Sobre mi corazón no existen correlatos objetivos, y por tanto la imagen no llega a ser acción real. No es creíble, no es increíble, tampoco hay algo para destacar. Lastima porque da lástima y nada más.

MabelBE

sábado, 21 de julio de 2012

Caramelo


.................En este momento
................un
CARAMELO
..................../heladera bolso cajonesalacena bolsillos/
.................................nada

... que reconforteENTRE
la idea........TALvezERRONEA...
........................... .................................................../pero
qué importa/
.
.................de la PERTENENCIA a cierto dulzor.
............
.....En este momento
........tan
.......
peroTAN envuelto
EN papel
........................................DE
recuerdo.


...........................................................................................MBellante

domingo, 15 de julio de 2012

Un espacio muy alto

Necesitar esconderme en ese punto donde, salvo el sentimiento mayor, todo es olvidable. Ser invisible, como un edificio [un edificio colorido, con lunares y figuras geométricas en relieve]. Ser como un edificio que se mueve al ritmo del viento sin que sus habitantes se percaten del vaivén. Ser un edificio que se comporta como medida única de valuación y desgaste. Una medida que desentona allí, pero que es muy necesaria en otro sitio [un sitio del que me alejo un poco más cada vez que escapo de él, sin poder dejar de ser suya]. O necesitar irme, verme fea en el espejo y huir.   Hacer gestos al aire [sentir dolor al ser tan fea y tan asustadiza] sin encontrar el punto del principio. Pero encontrarme, entre el declive de colores y texturas, adentro del espejo tirado al piso y pisado. Tomar conciencia sobre la lucha que enfrentaron mis pequeños sueños cumplidos para dejar entornada la puerta del lugar donde yace el gran sueño. Palpar la pausa de este dulce  gran sueño mío entrecortado. Y, de tanto buscar escondites, recordar. Sentarme en el parque del edificio altísimo. Con el espejo pisoteado en la mano, mirar hacia arriba y por primera vez no sentir ese pánico seco que creaba el vértigo en mi alma.
   MabelBE                                                                                                                                 · repitencias · 

miércoles, 11 de julio de 2012

Atmósferas

Atmósferas que cambian el valor de la palabra me exponen a un beso obligado. No hay oxímorones en el amor. Soy el fondo iluminado donde da el primer paso todo lo que no me interesa. Soy una flor de Van der Goes envuelta por entidades que habían dejado de abundar. Salgo de las piedras y tomada de la mano de un fantasma quiebro lo rígido. Caigo al valle de los sueños. Percibo latidos en el cielo.
MabelBE

viernes, 6 de julio de 2012

Horizonte


...y tengo la LUNA debajo de MIS pies

y giro  [estoy envuelta enESTRELLAS]
y UNA nuevamirada ENTRE atardeceres
.es HORIZONTE impregnado de paisajes...
.
..
......................................................................................................MabelBe

miércoles, 4 de julio de 2012

La gesta


Me disgrego, loca embelesada por los extramuros, lo espurio y lo nítido, por el sentido del humor más fulminante.
Qué escándalo, tal falta de recato natural. Pregunto
qué se está gestando esta vez: un ensayo?, sobre un poema?, 
desde lo intacto de un intervalo?.
Si nada fuera de ésto me existe, ni siquiera el recuerdo
del clima donde quedó el esfuerzo.
Y si el tiempo transcurre sin precisar, qué
es lo que se transforma en mis manos
mientras la tarde crispada permanece?
Seré trascendental y receptiva, caída, sin ciclos.
A mi amor lo estudian las estrellas.
.
.
MabelBe / AKASHIA. Ojos abiertos

domingo, 1 de julio de 2012

Juego 31

..la estela de mis espíritus
.................viejos amigos
.me apaisa como a una brisa
.................y
..............¡que fatales! ellos
...........se irán cuando se aseguren
.....que soy escuchada
..[mientras tanto juego
..a rebeldías vagas]


lástima que mis espíritus y su estela
no sepan cuándo
............eso lo saben allá
............lejos
............pero cada vez
................-y por tantas razones
............más cerca
yo recibí
me gané
unas cuantas herramientas emotivas
de cuidado
de conciencia
y de mi adentro
[una belleza que es ternura exquisita
llama
entre señales dispersas]
....esto es pasajero
......................esto es todo
..
..................siempre apuesto por el todo
.......sin entender bien por qué

Juegos / MabelBE

Amèlie

jueves, 28 de junio de 2012

Ebelina 24


-¿Tu paraíso es artificial, ciempiés?, pregunta Ebelina
a un gusanito que camina por ahí.
Cualquiera, muy tranquilo, tan tranquilo
se calla y suspira, arde alcohol.
Corro a tomar mi lugar. En cuclillas
oigo los ruidos de la noche, oprimo a una paz sonámbula
me siento espiada por el colmenar de atrás.
Tomo la mano de Cualquiera y camino entre sus señales
crueles.
Se acerca Muchachón
desnudando similitudes y celos como un futuro sin mañana.
Ebelina: -Te dije mil veces que es verlos sin verlos,
¿cuándo aprenderás lo que sucede por lo que ha sucedido?
Cualquiera, y su vida cero maestril.
Cualquiera y Muchachón, que a veces se confunden
con un ciempiés.
Cualquiera, y su desgarbada fatalidad para nada inocente.

El olor de la ternura de un perro basta para narrar una noche desgarrada.

.
® Mabel Bellante, 1995

domingo, 17 de junio de 2012

Juego 30


Tu reflejo repercute en la extensión del silencio. Sin furia y sin piedad se destruyen los muñecos opacos de mis recuerdos, y planeas entre los huecos de mi alma errante y loca, que desde el sueño presencio.
Yo, que te vi entre espasmos y soy presentimiento errado que lucha como una hoja entre tormentas inquietas buscando desenredar tus apenadas muletas, huelo fría caridad para mi esfuerzo gastado.
Esa mañana con niebla julio perforó de ausencia, con tu voz -tan poderosa- resonando bajo un brillo verde: tus ojos en mi conciencia. Hoy la asfixia me da risa [igual pego telegramas mal escritos en la espalda de los duendes de mi infancia, donde les pido que abracen tu aura de filigrana].

Se aprende más en el juego perdido que en el que se gana.


Juegos / MabelBE                                                · victoria

miércoles, 13 de junio de 2012

Escritor

El escritor que conoce la impresionante riqueza del diálogo silencioso, perdurable en la fortaleza de lo que es posible de ser reflexionado más allá de la palabra, a sabiendas de esa posibilidad de volver a "reescribirse" y de "releerse" propia de la vida, aparece ante los ojos del lector como un espacio limpio que permite el crecimiento de la mirada, agradecido a la vez en la constancia de su profunda y permanente necesidad de comunicar y comunicarse, como un niño que ríe y juega, e invita, y a veces como alguien contra el cual luchar.
.
.
MBellante

domingo, 20 de mayo de 2012

Un espacio cierto

Que el karma sea el reflejo de las propias acciones y elecciones, una venganza del universo y casi no creer en esta posibilidad, porque sí sin nada más, o por leyes que desconocemos, todas o ninguna, entre la desaparición de la certeza, es un dato.

MabelBE

domingo, 13 de mayo de 2012

Juego 34

los reclamos desgastan
.al poco tiempo
.el vuelo es una mancha gris
[-no sé si entendés
que todo está lleno
de abstracciones]
hasta que un día la vida
se te tiñe de fauvismo
y buscando la autonomía
de la forma de tus conceptos
respecto de la realidad exterior
metamorfoseás en fiera colorida
.sin darte cuenta
.claro
.si no te hubieran golpeado
tanto la fragilidad
hoy sería otro
.hoy
.tenés que crecer
aunque no lo consigas
.la única constante
es el patrón del juego
.se gana
porque no se pierde
[-yo sería felíz si entendieras 
aunque vivo triste desde que lo supe]
.desde que lo supe busco reparar puentes
flotantes
entre escaleras con subidas
interminables
y pasadizos selváticos
desde este piso
base absolutamente colorida
que
sin pedir nada a cambio
me sostiene


Juegos / MabelBE

Juego 18 · Puntos suspensivos

La comunicación es un juego de estrategia [dentro del azar total], donde todas las opciones pueden resultar maravillosas. Así dice su típica actitud redundante.
Transmito lo de siempre y como siempre, sin enviar pistas de alternativas, porque quiero ser el sahumerio de esa feliz soledad donde sólo lo cómodo libera. Qué imbecil. 
Un aspirante a nada vaga en la entrepierna de lo antiguo, un tomador de mate y un masticador de caramelos de menta intentan situaciones desmadradas sin lograr un mínimo de aprendizaje. Pero qué imbéciles. 
Alguien tendrá que explicarme algún día la paradoja de jugar estratégicamente en estado de total incomunicación, y creer que así es la vida.

Juegos / MabelBE                                                  ·aspirantes a nada 

lunes, 7 de mayo de 2012

Ebelina 11


No puedo presentir en días sin ahogo.
Así que, mientras espío agujeros con alegría casi tonta,
un infierno avanza hacia mi puerta.
Es como un estrago, como una nodriza arrebatadora de niñez
o compresora de utópicas vigilias.
¡Canción del alba y malvada!, una sugestión sucia
construyendo adeptos, Losquenuncafaltan a la deriva y
Cualquiera, buscando suicidarse en un vehículo de media
distancia, imita
a todos los cantantes que aparecen en el equipo de música
y asegura nunca haber visto al Linyera
aunque su perro casi mudo le está gruñendo.
La visión de una cama sin manchas donde acostar a mis nietos
me acorrala.
Ebelina se impacienta por ofrecerme un jardín, me recalca que el Fénix siempre regresa en estilo de flor.

.
® Mabel Bellante, 1995

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