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LA EXHIBICIÓN NO SUPONE NINGÚN ARROJO, LA TRANSPARENCIA SÍ.

jueves, 8 de octubre de 2015

Prospectación no es prospección


Exploro el tiempo de las aguas subterráneas en una arqueología de datos superfluos, sólo para acercarme a las indicaciones. Y seguir sin entender. Una forma más de procrastinación.
Si elijo el mismo sonido para cada nivel alcanzado, está prevaleciendo el sonido. Si elijo el mismo camino después de cada nivel alcanzado, no está prevaleciendo el camino. 
La contundencia de la estadística es destructiva por su falta de magia, aunque a veces turbe.
Desde que apareció, como una sensación invasora presentí la alteración: me estaba previniendo, ojo con la efímera pulsión de esperanza, que todo puede cambiar, no mires de frente a los relámpagos, ojo que ya no está. Contesto entregando un amor en rehabilitación.
Una mirada que se confunde y el día cambia, una sílaba mal ubicada y todo puede irse al demonio, la arqueología bosquejando datos superfluos, dónde se ha visto?
En este margen gris sin siglo le digo hierba tibia al pasto seco, y empiezo a darme miedo. A la vez, el sinfín de hipótesis que me acompaña cada mañana quiere aniquilarme, pero sólo me roe suavemente. Salvo tres cuestiones, todo me roe suavemente y nada más.

MabelBE

jueves, 1 de octubre de 2015

Lugar

Yo también soy de un lugar donde no importa si soy para siempre un desconocido, y donde probablemente vengo y también huyo del mundo, y al igual que el tuyo los tiempos son distintos y hay hombres que por subsistir cobardemente temen leer un poema. Yo también soy de un lugar donde el producto interno bruto se nos ha olvidado por cantar y bailar, y hay tantos peligros como el no dejarme morir por la soledad de una muchacha insalvable que no existe ni en los periódicos. Yo también soy de un lugar donde los trenes nunca llegaron a tiempo por perseguir a las luciérnagas, y Penélope anclada a la vida zurce las cuatro estaciones para coleccionar medallas; y sin embargo al igual que en el tuyo la rosaleda del silencio saltando no tiene nada que ver conmigo, y al igual que en el mío yo te sigo buscando, porque yo no tenía a más nadie y a quién ver en tu país todas las noches, cuando los hospitales están abiertos y en la sala de espera el amor es la mejor cura para vivir. / Manifiesto del saurio. Leonardo Zapata Almaguer [tomado de la revista La Iguana].

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