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viernes, 30 de enero de 2026

El roce que insiste

Una presión mínima, un roce interno,
un eco sin fuente que se percibe como viento
que no toca nada, pero insiste,
como si el aire supiera cosas que la mente no archiva.

Cuando habla lo que no pudo decirse,
su ausencia 
es el síntoma antes del síntoma.
El cuerpo recordando
los brazos extendidos de una historia incompleta.

Y ahí intento mirar, sujetar el hilo del malestar,
pero el hilo que se disuelve en los dedos
me hace sentir el propio acto de buscar
y a la vez lo que me mantiene escondida.

Hay momentos en que se deja ver
durante un segundo y su luz periférica.
Entonces soy esa mirada 
que pesca algo en el borde de la visión,
y hace toser al alma, 
buscando expulsar el polvo
de un miedo antiguo y sin nombre.

Después todo vuelve a su sitio. 
La normalidad.
El mate, la calle, las palabras de siempre,
la paciencia del animal que duerme,
pero nunca descansa del todo.


Cuartetos / MabelBE

lunes, 20 de octubre de 2025

Lo que queda en el hueco

Es un pulso que no pide permiso, 
su roce anterior a cualquier nombre
hace crecer a una hiedra indefinidamente.
No existe muro que lo contenga. 
Su nostalgia es la raíz exacta
de una melancolía que da sombra sin reloj. 
Sube por la memoria como un murmullo sin verbo
y con su silencio sostiene la quietud de lo inevitable. 
Mi mente busca entre esta niebla y, 
cuando su risa sutil la rodea,
dos presencias se encuentran en el centro de sí mismas, 
sin negociar,
sin necesidad de argumento, sólo respirando. 
En el hueco que dejan,
yo.


Cuartetos / MabelBE

jueves, 20 de octubre de 2022

El eco compartido

Miles de brisas antiguas que no envejecen
traen un nombre que nadie pronunció pero todas reconocen. 

La nostalgia trae rostros que no sabíamos que guardábamos, 
la melancolía es el aire espeso 
que los sostiene por un instante. 

Una vibración de piedra asciende por el pecho, por la garganta y el cuello, 
heredando silencios con dejos de ajenidad. 
Se la evoca en gestos, en temblores, en la forma de callar. 

Buscamos el hilo, lo perdemos, y aun así seguimos 
frente al eco compartido, 
contemplando la tarde que cae sobre la repetición de los días. 

Ahí estamos, entre la fricción y la bruma, 
todavía en camino, 
todavía juntas, 
todavía memoria. 


 Cuartetos / MabelBE

miércoles, 20 de diciembre de 2006

La hiedra y el aire

El gran soplo que no pertenece a nadie me atraviesa. 

Lo confundo a veces con hiedra azul enroscada en los latidos, 
y otras con el aire espeso donde esa hiedra respira sin testigos. 
A veces sube por la garganta como un nombre impronunciable, 
otras vibra en el pecho
como la piedra que recuerda haber sido semilla. 

El tinte de su latido me aquieta.
Intento atar un hilo de neblina
que se deja tocar solo cuando dejo de insistir. 

Entonces la nostalgia y la melancolía 
se sientan en corro, así, como yo ahora.
Respiran suspendidas, casi minerales,
sin discutir ni buscar explicaciones.

Algo que se parece a mí pero más sensei, más antiguo, 
se ubica en el centro,
y el tiempo entero se encorva para escuchar. 


 Cuartetos / MabelBE