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viernes, 30 de enero de 2026

El roce que insiste

Una presión mínima, un roce interno,
un eco sin fuente que se percibe como viento
que no toca nada, pero insiste,
como si el aire supiera cosas que la mente no archiva.

Cuando habla lo que no pudo decirse,
su ausencia 
es el síntoma antes del síntoma.
El cuerpo recordando
los brazos extendidos de una historia incompleta.

Y ahí intento mirar, sujetar el hilo del malestar,
pero el hilo que se disuelve en los dedos
me hace sentir el propio acto de buscar
y a la vez lo que me mantiene escondida.

Hay momentos en que se deja ver
durante un segundo y su luz periférica.
Entonces soy esa mirada 
que pesca algo en el borde de la visión,
y hace toser al alma, 
buscando expulsar el polvo
de un miedo antiguo y sin nombre.

Después todo vuelve a su sitio. 
La normalidad.
El mate, la calle, las palabras de siempre,
la paciencia del animal que duerme,
pero nunca descansa del todo.


Cuartetos / MabelBE

domingo, 25 de enero de 2026

Capitán América


ga ran ti za do 🎵

No nos perdimos de nada


Por más que parezca cualquier otra cosa, sólo estoy midiendo el alcance de mis propios límites, la forma del poder, esa capacidad de regeneración y de acción sobre la que tanto había escuchado, y comparo. Y cuando digo "venganza", no hablo de un estilo para herir, sino que busco resarcir de tantos ahogos vaciados a mi alma asustada por los hechos, con el círculo refrescante, campana de un olvido a todo. El hombre de la mañana me deja hacer y espera.
Y es este mismo círculo el que me permite sopesar alcances, miserias, reconstrucciones y fortalezas, disminuidos niveles de autoestima, agujeros defensivos de mis partes tristes a la deriva, el maldito inconocimiento. 
A la vez, me regala un rato donde la situación se me antoja, y también camina en mis caprichos, el hombre.
Se me multiplican los sentidos. Las piezas vuelven a ocupar los espacios que corresponden a los ojos que miran con una misma forma de mirada. Todo extraño por nuevo, y por momentos no lo puedo creer. Más extraño cuando la fuerza de la suavidad borra esa dureza que durante años venía cargando el aire.
-No nos perdimos de nada, Mabel, ni siquiera de los límites, ni siquiera de la venganza, me sonríe el hombre que transporta la mañana, con un ramo de flores coloridas en la mano.


MabelBe

miércoles, 21 de enero de 2026

Corazón alérgico a la nada

Lo difícil de mi cara brota de un corazón alérgico a la nada. Desde que me apropié de aquel atardecer, que nunca tuvo algo con las estrellas, duermo con una grieta incómoda entre los brazos. Y el alma anudada a relojes detenidos, que me obligan a seguir siendo un pozo por donde se siguen yendo mis cosas.
Pero me falta saber cuál es la mirada de ojos cerrados, pisar el tramo superior de la escalera de incendios, y vivir esa transmutación de lo imposible en posible que el mismísimo amor ha reservado para nombrarme. 

MabelBe
nada que ver con las estrellas
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- transfigurar lo que se sigue yendo y siendo -

domingo, 11 de enero de 2026

Cosas en las que cree Ballard

· Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo, liberar la verdad que hay en nosotros, alejar la noche, trascender la muerte, encantar las autopistas, congraciarnos con los pájaros y asegurarnos los secretos de los locos.
· Creo en mis propias obsesiones, en la belleza de un choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de una playa de vacaciones desierta, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.
· Creo en las pistas de aterrizaje olvidadas de Wake Island, señalando a los Pacíficos de nuestras imaginaciones.
· Creo en la belleza misteriosa de Margaret Thatcher, en el arco de sus fosas nasales y el borde de su labio inferior; en la melancolía de los conscriptos argentinos heridos; en las sonrisas perturbadas de los empleados de estaciones de servicio; en mi sueño sobre Margaret Thatcher acariciada por ese joven soldado argentino en un motel olvidado, observados por un empleado de estación de servicio tuberculoso.
· Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la demencia de las flores, en la enfermedad reservada para la raza humana por los astronautas del Apolo.
· Creo en el desarreglo de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Celine, Swift, Defoe, Carroll, Coleridge, Kafka. 
· Creo en la muerte de las emociones y el triunfo de la imaginación.
· Creo en todos los niños.
· Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías y evasiones.
· Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la amabilidad de los árboles, en la sabiduría de la luz.


'What I Believe', by J.G. Ballard / Interzone, Nº8, Summer 1984

martes, 23 de diciembre de 2025

El dia que aparece


El dia que aparece
con un ritmo que no pide permisos
rehace el paraíso en la memoria inmediata.
      El humor vuelve a pisotear
      liviano 
      el pasado
        y una rueda de existencia
        aumenta los giros del amor.
Es entonces el sol
en el camino
        la forma
        natural y colorida
    de un concierto profundo
    por venir.
              No sólo revitalizante.

              Algo más que no me mata
              más todo lo que esto implica.


MabelBe
Hay un ruido en el paisaje

domingo, 16 de noviembre de 2025

Camino komorebi

Un día vi el momento exacto en que una mujer entendía que su interior era un árbol desparejo, con raíces que avanzaban sin permiso y una copa que no sabía todavía cómo sostener el viento. La miré justo cuando descubría que ignoraba sus porqués; su expresión de sorpresa me desarmó. Pensaba en lo que debía estar sintiendo y, mirándola, me disolví.

Durante años creí encontrarme, hasta que el poder del mundo, con su red prolija de fabricar subjetividades, volvía a capturarme. Sin apuro, sin pausa, dejé que la vida pasara como pasan los días cuando una no mira: sin advertir el primer brote, sin registrar la última hoja.

En este tiempo, la intuición, mi compañera —ese fresno, ese ciruelo— fue levantando las partes de mí que habían quedado quietas. Sigo avanzando, incluso cuando el viento me arroja contra puertas, paredes o ventanas. Estoy en contacto directo con mi devenir. Y aún conservo aquella doble sorpresa: la de ella al comprenderse por primera vez, y la mía al descubrir que ambas éramos una sola revelación. / MabelBe.


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