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domingo, 15 de mayo de 2016

La idea es bastante clara: un hombre decente puede esconder un monstruo en su interior

¿Qué sucede con ese monstruo interior en nuestros tiempos líquidos o tiempos oscuros, cuando a menudo nos negamos a conceder la existencia del Otro o a verlo o escucharlo en lugar de ofrecerle una ideología caníbal?. Tendemos a sustituir una situación existencial franca o cara a cara por un sistema clasificatorio generalizado que consume las vidas y las personalidades humanas como datos empíricos y evidencias o como meras estadísticas. / Leonidas Donskis. De los demonios a las personas terriblemente normales y cuerdas. Ceguera moral : la pérdida de sensibilidad en la modernidad líquida.

martes, 26 de abril de 2016

Estatismo


Podríamos decir que un alma con soledad estática es aquella que no le cambia la macetita a la planta porque no le conviene que crezca más y supone que así se maneja la vida?
Alma errática, de control, suavemente feroz.
Resultado: muerte del vegetal. Ahora, a sacarse la tristeza molesta con otro pasatiempo. Que por suerte tenemos unos cuantos.
Podríamos decir que con unos cuantos pasatiempos el alma mantiene la soledad estática controlada? Podríamos, porque en este caso la muerte no es evidente como la de la plantita.
Se vislumbraría una cierta aridez en todo lo que envuelve, pero nada más. Algo fácil de confundir con amargura por un capricho de ausencia, cansancio por el compromiso diario, el tránsito de sufrimientos, falta de tiempo. Todas boludeces, atajos para caminos inexistentes que forman huella en lo superficial. Por respeto a la verdad, no se nombra al dolor. Se yace en la superficie.
Podríamos decir "señoras  y señores, aquí, un alma muerta" con seguridad? Probablemente no. No hay que caer en certezas fácilmente criticables.
He aquí la circunscripción de lo invisible, de esos lugares a los que nunca se termina de llegar. Alma de control, sin control. Alma nunca liberada.
Como si la principal misión fuera aprender a esquivar bien, luchamos por el Doctorado en Derroches Inútiles.
Redundante al cuadrado.
Una gran oficina con diseño despojado y en la puerta de entrada el cartel plateado de gerente. Como esparcimiento sin prisa ni pausa: egoísmo, sexo al vacío, comodidades. 
O el prestigio intelectual. Una oficinita atiborrada de libros adentro de la misma casa y en las paredes el serio reconocimiento de los pares, de los fans, de los que... también. El sexo mas o menos igual. Las comodidades a escondidas. Un poco más de hipocresía compensa al tantito menos de egoísmo.
Con el tiempo, unas cuantas plantas asfixiadas, y la vejez. Y la falta de felicidad. Y la muerte.
No se maneja la vida. Podríamos decir que la muerte sirve de algo?
Alma errática, sin control, llena de atajos para caminos inexistentes. Suavemente feroz. Sálvese quien pueda.



MabelBE

domingo, 24 de abril de 2016

En los ojos

Casi una piel que suaviza, esos pliegues nacarados reflejados en los labios saben ser el alegato del bálsamo de la brisa, del pandeterminismo que se extiende en madrugada. Cómo no concebirse en la análoga ilusión del germen enrarecido que acepta ser parte hueca del rincón más desarmado, si en la misma clausura que vuelve a mostrar nobleza en el alma del espejo, se expele el desperdicio que pone precio al amor.
En ocasiones me engaño con ese tiempo sin gloria que me vuelve pena absurda prendida entre los ojos, ahí fracturo mi aspecto y soy muy débil canción. Otras veces dejo que el cielo invente imaginarios patíbulos, y una anestesia sin prisa es el aroma de afuera que me transporta al silencio. Pero son mis principios los que explotan libertad cuando improviso finales. Así vuelvo a ser en la herida, obra de milagros radiantes de poesía: otra vez, por fin, colores. Y corro a ese soplo de armonía asimilada donde el presente es eterno, advierto el retrato enmarcado cuya hermética emoción sella el alma sin candados, luciérnagas encantadas hacen el testimonio de mi más fuerte respeto cuando me veo a mí misma saliendo de la penumbra. Así soy, en la piel que suaviza, casi pliegues nacarados, espejo inverso del pasado.

MabelBE

martes, 5 de abril de 2016

Cuchillazos

y mientras tanto, apresada en la redundancia del cemento con forma de laberinto donde se realizan varias sepulturas a la vez, gente con sombreros y paraguas de colores oscuros, veo a esos niños y jóvenes y hombres que espían para robar a los dolientes... y qué hago yo ahí, con ese cuchillo, entre los corredores grises, mirando para los costados y para atrás, cuidándome de las arañas, de las ratas, de esos muertos vivos -bestias con ropa, ojos turbios, nada importa- que esperan el momento con la carroña escondida en sus manos veloces, como sus pies veloces cuando escapan y se esconden

y mientras tanto, sigo ahí, entre la desesperación de la desesperanza, donde nada bueno se espera, el lugar sin futuro, este cementerio, niños sin horizonte a los que me animaría a matar si me obligan, jóvenes sin nobleza ni proyecto a los que me animaría a matar sin que me obliguen, hombres sin presente a los que mataría sin dudar un instante... qué hago yo, entre los otros, deudos, con la hipocresía colgando de sus tapados, sus autos, sus tumbas, su sistema social, atrapados en sus cabezas, predecesores en la indiferencia y la mentira, y probablemente la astucia, dos grupos de bandoleros, a cuál pertenezco, a cual pertenezco si me siento parte de los dos y me siento ajena a los dos, si sólo quiero seguir escapando, y también matando

y mientras tanto, cuando llego a la salida, una ruta de árboles tristes y ramas colgando por el último viento a punto de caer sobre el pasto seco de la banquina, en qué auto me meto para salir de ahí, de esos entierros desconocidos, con esos moribundos doloridos que se van por un rato para volver al día siguiente y al otro, y al otro, y así, lentamente espaciando las visitas hasta que les toque, hasta que me toque... en qué auto me meto, lo mejor será en el de los cercanos, en alguno de esos de cochería, total, todos están anestesiados por una cosa o por otra, en cual me meto para huir me pregunto otra vez cuando levanto los ojos y veo que están lejos, cómo hicieron para irse tan rápido, que hago ahora con esta llovizna, en este agujero de ladrones grises y de olvido, y de tanta lacra, y con este cuchillo, tan harta y tan aburrida, tal vez tan triste


Deudos / MabelBE