su roce anterior a cualquier nombre
hace crecer a una hiedra indefinidamente.
No existe muro que lo contenga.
Su nostalgia es la raíz exacta
de una melancolía que da sombra sin reloj.
Sube por la memoria como un murmullo sin verbo
y con su silencio sostiene la quietud de lo inevitable.
Mi mente busca entre esta niebla y,
cuando su risa sutil la rodea,
dos presencias se encuentran en el centro de sí mismas,
sin negociar,
sin necesidad de argumento, sólo respirando.
En el hueco que dejan,
yo.
Cuartetos / MabelBE
