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LA EXHIBICIÓN NO SUPONE NINGÚN ARROJO, LA TRANSPARENCIA SÍ.

lunes, 9 de julio de 2007

Lo que sabemos

Sabemos, como una cuerda de guitarra tirada en el olvido, sonreír extrañando cierto tipo de abrazo musical. Y en él, extrañar a todos los abrazos.
Sabemos encontrarnos lejos de todo, y a la vez sufrir sobre la nada expresada por oscuridades ajenas que, de tan cercanas, ensucian. En un colmo de martirio, hay veces en que -sin pensarlo- automáticamente nos las apropiamos.
Pero es en las noches de luna que sale -mientras la esperamos para ilusionarnos con esas, tantas sugestiones que el ramaje de árboles dormidos nos sombrea en la cara- cuando mejor sabemos, cada uno y cada cual, de nuestras propias mentiras y hacia donde ir por esa felicidad que el corazón busca.
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MBellante

2 comentarios:

  1. Y hasta es posible que aprenderemos a pulsar la felicidad, como música de guitarra, acariciando las cuerdas ciertas en las primeras claridades...

    Besos, amiga.

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  2. Que linda posibilidad esa, Sirena!

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